Bienvenidos a una nueva entrada de los poemas y escritos de mi abuelo.
En este caso os traigo una reflexión sobre la velocidad de los recuerdos, sobre todo los relacionados con el amor.
Aquí os dejo la fotografía del escrito con la transcripción.
«Te recuerdo con cariño
pero ya no me acuerdo de tu cara y
tu sonrisa. El tiempo lo borra todo
pero nunca podrá borrar mis otoños
pasados. Se van los recuerdos como
se van las hojas arrastradas por el
viento. Se van y no saben dónde
mis pies surcan la tierra y mis
entristecidos buscan el horizonte,
pero está tan lejos (tan) lejos
que cuanto más deprisa ando
más se aleja de mí. Es lo mismo
que el amor, que cuanto más
deprisa andas más se aleja de mí.
Deprisa quiero vivir porque el
tiempo pronto acaba y el reloj
del tiempo que pasa nunca se acaba.
Así que ama deprisa, porque el
tiempo pasa y el amor no
se sabe si acabará mañana.
Logroño
25/V/18
A. Marchena»
Espero que os haya gustado y, si queréis dejarle algún comentario a mi abuelo, me encargaré de transmitírselo.
Un saludo y hasta la próxima.

Buenos días, Antonio: Enhorabuena por sus poemas. Me he emocionado al leerlos. Un saludo. Verónica.
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