Hola a todos y bienvenidos a una nueva entrada de los escritos de mi abuelo.
En esta ocasión Antonino quiere rendir de nuevo homenaje a sus padres, cuyas tumbas visitó este verano como ya os conté hace unas entradas.
La emoción, los recuerdos y los sentimientos que le produjo la visita quedan plasmados en el siguiente escrito, titulado «La Cruz», en el que su madre es la protagonista.
La emoción, los recuerdos y los sentimientos que le produjo la visita quedan plasmados en el siguiente escrito, titulado «La Cruz», en el que su madre es la protagonista.
«La Cruz.
Sin hablar. Cuántas
cosas me ha dicho esa
cruz, que entre hojarasca
que ya seca por el tiempo
y los años, ha llegado
a mi corazón. Y a pasos
de esta Cruz, se encuentra
la tumba donde reposan
los restos de mi madre,
María de los Santos, y
hermana (Venancia).
Mi madre fue una gran
mujer, fue capaz durante
60 años de dar amor y
cariño a un esposo y
cuidar y educar a sus
muchos hijos, sin pedir
nada para ella, solo
amor y comprensión.
Hoy he visitado el
santo Campo Santo,
donde están tantas almas
rezando calladas por
nosotros, para que
sepamos lo mucho
que nos quisieron.
Recemos por ellos para
que descansen en paz.
Seguro que lo harán
porque sabrán perdonarnos
si cometimos actos
en contra su voluntad.
Descansen en Paz.
14-17-18
A. Marchena»
cosas me ha dicho esa
cruz, que entre hojarasca
que ya seca por el tiempo
y los años, ha llegado
a mi corazón. Y a pasos
de esta Cruz, se encuentra
la tumba donde reposan
los restos de mi madre,
María de los Santos, y
hermana (Venancia).
Mi madre fue una gran
mujer, fue capaz durante
60 años de dar amor y
cariño a un esposo y
cuidar y educar a sus
muchos hijos, sin pedir
nada para ella, solo
amor y comprensión.
Hoy he visitado el
santo Campo Santo,
donde están tantas almas
rezando calladas por
nosotros, para que
sepamos lo mucho
que nos quisieron.
Recemos por ellos para
que descansen en paz.
Seguro que lo harán
porque sabrán perdonarnos
si cometimos actos
en contra su voluntad.
Descansen en Paz.
14-17-18
A. Marchena»


