martes, 6 de abril de 2021

El viento

 

Hola a todos y bienvenidos a una nueva poesía de mi abuelo.

En esta ocasión nos habla del viento y de su caminar. ¡Espero que os guste!

Qué quiere buscar el viento

cuando por las rejas de tu ventana pasa.

Quiere buscar la dicha

que en su reja quedó grabada.

El viento no tiene corazón,

solo entiende los mandados

que la brújula le señala el camino que ha de seguir

para volar, 

y el hambre para poder respirar 

el aroma que despide un corazón enamorado. 

Logroño, 21-5-18

A. Marchena 

 



 

 


miércoles, 3 de febrero de 2021

Se marcha Enero

Bienvenidos a una nueva entrada del blog de mi abuelo que, sintiéndolo mucho, he tenido desatendido.

Pero aquí estoy de nuevo para traeros una nueva poesía de Antonino, escrita en febrero de 2019.

En esta ocasión la tristeza de la marcha de Enero contrasta con la felicidad que le produjo la llegada de un nuevo bisnieto.

Aquí os dejo la poesía y la foto correspondiente. ¡Espero que os guste!


Se marcha Enero

como se marcha la vida.

Yo me marcho

como las rosas de mi jardín,

que marchan sin decir adiós.

Con tantas lágrimas que vertí,

cuando esto llegaba

y mi amor ya se perdía

como se pierde el tiempo.

Pero regaban sus plantas

y les daban más vida.

Yo en mis ojos sentía las tinieblas

que poco a poco nublaban mis ojos.

Los claveles y los nardos,

con sus rosas y azucenas,

eran felices repartiendo sus olores y colores

a aquellos que se amaban

con amores verdaderos

que las llovieron del cielo.

Yo me quedé en la tierra

esperando a que alguien, que su corazón,

me quisiera.

Enero, te deseo que seas feliz.

No me has dado mucho amor

pero en tu año mágico

me regalaste lo más que se puede regalar:

un hermoso bisnieto que me alegrará la vida

que Dios me quiera otorgar.




sábado, 10 de octubre de 2020

Las hojas y el viento

Hola a todos y bienvenidos a una nueva entrada de los escritos de mi abuelo.

A pesar de no poder publicar con tanta asiduidad como quisiera, no me olvido de ir rescatando algunos de sus poemas y compartirlos con vosotros. Así que gracias por vuestra paciencia y espero que este nuevo escrito os guste.




LAS HOJAS Y EL VIENTO

Por qué pisamos las

hojas muertas que cubren

nuestras aceras en las

frías mañanas del otoño,

cuando ellas nos han

alegrado con sus colores

nuestros campos y los

rosales de nuestros jardines, 

y también adornan los

ramos de flores que

ponemos a los pies de nuestras

hermosas vírgenes.

Así nos pasa a nosotros

cuando perdemos el color

de nuestro esqueleto.

También perdemos el respeto de

nuestros semejantes, 

que antes nos llamaban

hermosos y bellas pero,

como las hojas,

nos vamos a donde el viento

nos quiera llevar.

Alí quedaremos, llorando

y recordando el tiempo en que fuimos

felices y hermosos.

Logroño

18-11-18

Antonino Marchena


miércoles, 15 de julio de 2020

Nubes de algodón


Mañana, después de más de tres meses, vamos a llevar las cenizas de mi abuelo a que descansen junto con las de mi abuela en Villacastín (Segovia).

Revisando sus poemas para publicar algo antes de mañana, me he encontrado con este pequeño escrito, Nubes de algodón, que quiero compartir con vosotros.

Como siempre, espero que os guste.




Entre nubes de algodón
un día subiste al cielo
y en la tierra me dejaste
a solas con mi soledad.
Mi corazón se partió
y no se puede cerrar/curar.
El tiempo que es la
mejor medicina,
no logra cicatrizar
estas heridas que cada 
día que pasan
empeoran mucho más.
Hay nubecitas
que te indican el camino
que hay [que] tomar para
llegar hasta el cielo
donde tú estás, y quererte mucho más.
No me cerréis el camino
que quiero pasar
a buscar a mi amor
que esperándome
está.
Logroño
6-9-18
Antonio


martes, 12 de mayo de 2020

Recuerdos


Hola a todos y bienvenidos a una nueva entrada de los escritos de mi abuelo.

En esta ocasión os traigo Recuerdos, un texto lleno de tristeza que nos habla sobre el paso del tiempo, un tema que mi abuelo ya ha tratado en otras de sus obras.

Aquí tenéis la transcripción y la fotografía del escrito que, como veréis, contiene un pequeño dibujo. El dibujo representa un corazón partido por la mitad donde aparecen 6 letras (3 a izquierda y 3 a derecha): A, M y V. Supongo que, por lógica, A se refiere a aurículas, V a ventrículos y la M... ¿alguien lo sabe?




«Por qué tengo tristeza
en mi alma si a mi edad
sigo viviendo, tengo gente
que me quiere. Solo tengo el
pesar al pensar que
aquellos que se fueron nunca
más volverán.El amor también se
va, pero cada día que pasa, más
recuerdos te traerá el tiempo.
No cura todo cada día, cada año
que pasa, las penas del corazón
siempre con más dolor
se recordarán.
Juventud no te vayas, porque
es como un reloj, que va
marcando, y siempre va 
para adelante y nunca irá
para atrás, y los recuerdos
para siempre quedarán.
Logroño
23-2-18
A. Marchena»

Como siempre, espero que os haya gustado y que dejéis vuestros comentarios.

Un saludo y hasta la próxima.

miércoles, 8 de abril de 2020

Nacemos


El pasado sábado 4 de abril fallecía mi abuelo Antonino, quien ha protagonizado este blog durante muchas entradas.

Dejé de publicarlas cuando él dejó de escribir, esperando encontrar tiempo más adelante para recopilar otros textos e ir subiéndolos para que los disfrutarais.

Pero la velocidad de la vida me atropelló y no ha sido hasta hoy, unos días después de su muerte, que quiero homenajearle con una nueva entrada y, si la velocidad de la vida me lo permite, retomar la publicación de sus escritos.

Hoy os traigo el texto que abre uno de los cuadernos que nos dejó y que, escrito el 19 de noviembre de 2017, aunque no tiene título, ha llamado mi atención por su primera palabra: Nacemos.

En este texto mi abuelo da su visión sobre el transcurrir de la vida y la importancia de las lágrimas que derramamos.

Aquí os lo dejo, tanto en fotografía como transcrito.



Nacemos y ya estamos esperando. A qué
esperamos, ni lo sabemos, esperando que
nuestra madre nos amamante,
que nuestro maestro nos espere en su clase,
deseando hacernos mayores. Así la vida va
corriendo y el reloj de nuestra torre sigue
marcando las horas, sin que nadie las detenga.
Nuestro cabello se va volviendo blanco como la nieve de nuestro altos
pero se va derritiendo, yendo a parar a los ríos que discurren allá abajo,
para regar nuestros campos.
Y así es nuestra vida, que la frente nos señala
y los párpados de nuestros ojos,
que miraban sonrientes, se vuelven tristes y llorosos,
al percatarse que la vida se nos escapa,
aunque las agujas del reloj se paren.
Cuando siento una pena hay algo
dentro de mí que me dice muy bajito:
«Ten paciencia y valor, y contengas esas lágrimas
que están a punto de salir.
No derrames esas lágrimas que tienen mucho valor
porque son igualitas que cuando pierdas un amor.
Y piensa en tu madre,
que también sintió el dolor,
cuando a ti te parió».

Espero que os haya gustado y que, si no conocíais sus escritos, echéis un vistazo al resto de entradas que a día de hoy tengo publicadas.

Gracias, abuelo, por habernos dejado esta herencia, sabia e imborrable.

Descansa en paz.

domingo, 13 de enero de 2019

La estrella


Bienvenidos a la primera entrega de 2019 de los escritos de mi abuelo.

En esta ocasión traigo el regalo de Reyes que nos hizo. En relación con dicho día mi abuelo nos narra cómo, cual estrella de Oriente, busca la alegría en el ocaso de la vida.

A continuación, como siempre hago, os adjunto la foto de su escrito y la transcripción del mismo. ¡Espero que os guste!


«Voy caminando como
la estrella de Oriente
por encontrar la dicha
que mi corazón no tiene,
que tiene mi cuerpo que ya
no siente la alegría que en
tiempos tenía. Hago intentos
por cantar, para ahuyentar
esta pena. Pero las palabras
no salen de mi garganta,
pues clavaditas se quedan
en mi alma. De mis ojos brotan
lágrimas que se pierden en
la tierra sin que nadie las
recoja. Pero de ellas brotarán
hermosas rosas blancas
y rojas. De las blancas nacerá
mi paz y de las rojas mi
sangre, que correrá por mis venas
hasta el día que me muera.
6-1-19
Antonio Marchena»