Hola a todos y bienvenidos a una nueva entrada donde recopilo los escritos de mi abuelo.
En esta ocasión escribe a Segovia, ciudad y tierra que conoce muy bien ya que durante mucho tiempo vivió en Villacastín con mi abuela, naciendo y creciendo allí mi madre y mis tíos.
Espero que disfrutéis de la lectura y os animo a dejar vuestros comentarios. Como siempre, os dejo a continuación las fotos del escrito y su transcripción.
SEGOVIA
«Es un pueblo enclavado entre
llanuras, donde el diablo
hizo un puente llamado el
acueducto para que una
segoviana no llevara el agua
a su casa encima de su cabeza.
Por eso, si le diera su amor le
haría en una noche un canal
que llevara el agua por
encima. Y como se dijera que
llevara el vino por debajo.
Qué bonitos son los arcos por
donde pasean los novios camino
de La Lastrilla, que es un pueblo
muy cerquita de Segovia.
Cuántas veces pasé agarrado
de la mano, bajo esos arcos
romanos, como hicieron Isabel
la Católica con su amor Fernando
de Aragón, que tenían su nido
en el bonito Alcázar.
Cuántos recuerdos me trae ese
río Eresma, que tantas veces
pisé sus aguas doradas y fumaba
mis primeros cigarrillos bajo
los sauces llorones que surcaban
sus orillas. Mucho me acuerdo
también del pueblo de Zamarramala,
que está muy cerca del
santuario de la virgen de la Fuencisla, y desde aquí
la mando un beso y una oración.
Y cuando siento morriña
me subo al acueducto
y canto, a ver cómo
corre el agua.
A Segovia,
con cariño.
24-V-18
A. Marchena»



